Asistimos en los últimos tiempos a la aparición de diferentes perfiles relacionados con el incipiente mundo dospuntocero: Blogger, Community Manager, Social Media Strategist, Content Manager… y cada vez más son más las empresas que demandan los servicios de estos profesionales, aunque, existe una falsa creencia al entrar en las Redes Sociales, que cualquier persona puede manejarlas.

Por desgracia, aún son muchas las empresas que piensan que las Redes Sociales van a hacer milagros y que creen falsamente que no hay que trabajar por y para ellas, y que, sobre todo, cualquiera puede hacerlo por el simple hecho de tener un perfil abierto en Facebook y otro en Twitter.

Una de las figuras más denostadas con mayor frecuencia es la del Community Manager, del cual son muchos los que piensan que no es importante, porque «para pagar a alguien por jugar con Facebook, me pongo yo», por lo que aquellas que se deciden a dar el salto no tienen como prioridad contratar a un profesional de estas características. Además, aún hay muchas personas que piensan que lo que realmente funciona es lo unopuntocero, captar la atención del cliente mediante los métodos tradicionales.

Por otro lado, todo esto del Social Media es muy nuevo, y, aunque no existe certificación oficial, el trabajo duro y la experiencia, aparte de la formación recibida de otros profesionales, aparte de sus propias aptitudes, es lo que hace a un Community Manager.Una vez más quiero hacer un alegato en pro de los Gestores de Comunidad: al igual que existen profesionales del andamio, profesionales de la medicina o profesionales de la enseñanza, los cuales no son cuestionados ni por un momento a la hora de realizar su trabajo (a nadie se le ocurriría extender una receta a nadie si no eres médico), tampoco lo debería ser el profesional que maneja el timón social de una empresa. Es un experto en su campo, igual que lo es un físico nuclear.

¿Qué quiero decir con esto? Pues, simplemente, que aquellas personas que no estén preparadas para todo lo que conlleva el mundo social de una empresa no deberían estar manejando el barco, puesto que está en juego uno de los aspectos más importantes para todas las marcas/empresas: su reputación(y ya sabemos que es como la virginidad, sólo se pierde una vez).

Con un equipo a sus espaldas, el Community Manager es capaz de lidiar con problemas de reputación y de trolls, provocados,

tal vez, por un mal paso en las Redes Sociales o, simplemente, por un comentario negativo, convirtiéndo una crítica en una oportunidad.

Es quien viraliza nuestras publicaciones, y, lo que es mucho más importante, quien humaniza nuestra marca y hace que nuestra audiencia se sienta más cerca, que estamos a su lado y que nos interesa.

Cualquier persona puede aprender a usar Facebook y Twitter en un rato, eso es fácil, de hecho, hay cientos de miles de personas que lo hacen a diario, pero no son profesionales. Una empresa o marca necesita un Community Manager, y uno bueno, que sepa qué hay detrás de cada uno de los diferentes canales, cómo estar en ellos, que tenga claro cómo llegar a su audiencia y hacerlo, fiedelizarla y crear el engagement y una experiencia de usuario positiva.

Un usuario medio será capaz de añadir a los perfiles imágenes, vídeos o enlaces, pero, ¿tendrá la capacidad de convertir un troll en un prescriptor?, ¿podrá atender las ?

¿Qué pensáis vosotros?

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